Esto fue hace dos años...
2 de Diciembre de 1971
Querido Santa:
Vaya, este año sí que se ha ido muy rápido, apenas y pareciera que la última carta que te escribí fue ayer, porque recuerdo muy bien lo que te pedí hace un año. Te pedí una muñeca, sí, yo la veía todos los días en el escaparate de la tienda de don Franco. Él era muy bueno conmigo, me decía que si me portaba bien me la regalaría para navidad, porque él ya tenia muchas de esas guardadas, decía que ya no se vendían, que ya habían pasado de moda, pero a mí no me importaba Santa, a mí me gustaba mucho esa muñeca, era de trapo ¿sabes? Ella era muy bonita, su cabello de rafia rojo estaba trenzado detrás de su cuello, y traía un hermoso vestido de fieltro amarillo y café con un listón atrás, y sus zapatillas las tenía costuradas al trapo. Pero ese mes Santa, a finales de diciembre, don Franco murió, y a Grisi, como ya había pensado en llamarle a mi muñeca, nunca la volví a ver, porque don Abelardo, un señor gordo y calvo, que siempre iba vestido de negro y con un gran portafolio al que nunca soltaba, convirtió la tienda de don Franco en sucursal de una de las jugueterías más importantes del país. A mí, don Abelardo, nunca me dejó acercarme a ese lugar, y mucho menos entrar tan siquiera a mirar, porque yo siempre andaba sola y con mi ropa sucia y algo raída. Esa tienda era para ricos, y no para pobres como yo.

